Asiático especiado y equilibrado
Si tu mesa viaja por jengibre, lemongrass, salsa de soja, chili y cilantro, elige aromas limpios con vibración té verde, jazmín muy tenue o cáscara de yuzu. El objetivo es airear, no endulzar en exceso. Un hilo de jengibre fresco con pera nashi transparente puede sostener el juego dulce picante, mientras un fondo de té blanco aporta calma y evita que sándalo denso opaque la floración del plato.